Modificaciones a la norma contable sobre productos biológicos

modificaciones-norma-contable-2

Desde la época preincaica (aproximadamente desde el año 4,000 A.C., del que provendrían los primeros cultivos de algodón, maíz, frijoles y ají), e incluso hasta la actualidad, la agricultura es una de las actividades económicas más importantes para el Perú y, sin lugar a dudas, la actividad económica más importante de nuestros pobladores rurales. Junto a la minería, tiene cientos de años de desarrollo en todas las zonas geográficas que conforman el país.

De acuerdo con el Ministerio de Agricultura y Riego, el valor bruto de la actividad agrícola creció en aproximadamente 1.3% de 2014 a 2015 y mantendrá una línea de crecimiento en los siguientes años a pesar de fenómenos climatológicos como El Niño; asimismo, las exportaciones agrarias de productos no tradicionales ascendieron a aproximadamente US$ 4,590 millones en el 2015 –según cifras del MINAGRI- y productos como las frutas y los cereales han crecido 19 y 91 veces, respectivamente, del 2000 al 2015, según el Banco Central de Reserva.

Dicha actividad tiene enormes fortalezas y oportunidades (basta con decir que el Perú es uno de los doce países considerados como megadiversos y se estima que posee entre el 60% y 70% de la diversidad biológica, además de que desde la década pasada ha mostrado un crecimiento y desarrollo tecnológico importantes a partir de la firma de diversos Tratados de Libre Comercio – TLC’s  con países como Estados Unidos, Holanda y España); pero también tiene serias debilidades y amenazas (pocas hectáreas por productor, bajo nivel de organización y gestión empresarial, limitado avance en la investigación, innovación y transferencia de tecnologías, carencia de trenes y carreteras que unan el país transversalmente, conflictos sociales, incremento de actividades ilegales, fenómenos naturales adversos, etc.), que hacen que las entidades que se dedican a esta actividad estén expuestas a ellas, incluyendo a los cambios en la legislación política, económica, social o, como en nuestro caso, en la normativa contable.

El 30 de junio de 2015, el Consejo de Normas Internacionales de Información Financiera (“IASB” por sus siglas en Inglés), emitió ciertas modificaciones a la NIC 41, norma contable relacionada con la actividad agrícola. Estas modificaciones entraron en vigencia el 1 de enero de 2016; sin embargo, son pocas las empresas en el Perú que ya la han implementado o están en proceso de hacerlo, teniendo en cuenta que los estados financieros anuales al 31 de diciembre de 2016 deberán presentarse de acuerdo con dicha NIC 41 modificada.

Al respecto, la anterior NIC 41 requería que todos los activos biológicos (incluyendo las plantas productoras), relacionados con la actividad agrícola se midieran al valor razonable menos los costos de venta, basados en el principio de que su transformación biológica (procesos de crecimiento, degradación, producción y procreación), se refleja mejor mediante dicho valor; sin embargo, el IASB observó que esta forma de medición de las plantas productoras no necesariamente iba de la mano con las expectativas de los usuarios de los estados financieros.

Ante ello, el IASB decidió emitir estas modificaciones a través de las cuales las plantas productoras deben contabilizarse de la misma forma que un activo fijo bajo la NIC 16 “Propiedades, planta y equipo”, debido principalmente a lo siguiente:

  • El uso de plantas productoras maduras (disponibles para generar productos agrícolas), es similar al uso de una maquinaria para fabricar bienes;
  • Cuando una planta productora se encuentra madura y está totalmente desarrollada, su transformación biológica ya nos es significativa en la generación de beneficios económicos futuros; y
  • Debido a que las plantas productoras se utilizan solo para generar productos en varios periodos y pasado ese tiempo son habitualmente erradicadas, los únicos beneficios económicos futuros significativos procedentes de dichas plantas productoras surgen de la venta de los productos agrícolas que éstas generan.

Las modificaciones en la NIC 41 tienen por objeto responder a las necesidades y preocupaciones de los usuarios de los estados financieros y, como hemos visto anteriormente, su impacto será sumamente relevante en un sector que es uno de los motores de la economía peruana y que influye notablemente en todas sus variables micro y macroeconómicas; por lo tanto, las empresas que se dediquen o estén relacionadas al sector agricultura, deberán tomar todas las medidas necesarias para implementar estas modificaciones en la NIC 41 durante el segundo semestre del 2016, al 31 de diciembre de dicho año y de cara a los próximos años, ya que dicho impacto no sólo es contable, sino que también afecta a los principales procesos de negocio de las compañías, control interno, sistemas informáticos y de reporte gerencial, planificación tributaria, entre otros.

grafico-comparativo
Haga clic en la imagen para agrandar

Entérate de más temas de interés visitando nuestro “EY Perú Library“.


Oscar MereOscar Mere
Socio de Auditoría, EY

email

Socio de la División de Auditoría en EY Perú. Cuenta con 13 años de experiencia en auditoría y asesoría de negocios a empresas de los sectores retail y consumo masivo, real estate, bancario, telecomunicaciones, comercial, entidades sin fines de lucro y proyectos de inversión en Perú, España y Ecuador.


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s