El futuro del trabajo en una economía digital

El futuro del trabajo en una economía digitalCuando pienso en el futuro viene a mi mente la familia de Los Supersónicos, aquella serie animada de Hanna-Barbera que vi durante mi niñez allá por los 80´s, sin embargo, nostalgia aparte, el futuro no se avizora entre robots que preparan la cena, autos que vuelan y tele-transportación. Todo lo contrario, este futuro suena más a pérdida de horas/hombre en interminables atracos vehiculares, crecimiento desordenado, ruidoso, impetuoso y avasallador, de una ciudad que se expande a pasos agigantados.

En este futuro nos enfrentamos a una gran fuerza laboral con expectativas muy distintas a las generaciones pasadas, con mayor manejo de las herramientas tecnológicas, con un acceso casi limitado a la información, y  las consecuentes ansias de tener más tiempo para proyectos personales, viajes, estudios, en fin, para lo que se desee. Es así que los trabajos de “horario flexible” y los “gig job” suenan con más frecuencia en nuestros oídos; conceptos donde la forma y el lugar de trabajo han empezado a sufrir una transformación en muchos lugares del mundo. ¿Podríamos encontrarnos frente a trabajos donde se desnaturaliza el sentido de pertenencia organizacional? Pues vayamos paso a paso.

En el caso de los trabajos de “horario flexible” en base a la experiencia propia, la empatía de los líderes con las necesidades particulares de sus trabajadores conlleva un estrecho compromiso con la organización, pues resulta gratificante tener la oportunidad de desarrollar una carrera profesional sin dejar de lado tareas domésticas, como en mi caso, la crianza de los hijos. Esta autonomía de horario y movilidad son consecuencia del acceso a la tecnología, y es que el uso del correo electrónico a través de dispositivos móviles o, la conexión ilimitada al internet, nos permite estar conectarnos a nuestra red de trabajo casi desde cualquier lugar sin descuidar nuestras responsabilidades.

En cuanto a los “gig job” somos testigos de un nuevo concepto de trabajadores “a la carta” o de carácter “temporal”, donde por medio de aplicaciones tecnológicas instaladas en dispositivos móviles, se es capaz de escoger al empleador de turno. El “gig job” ha tenido una rápida demanda en países como los Estados Unidos, donde de acuerdo con la OCDE, se estima que para el año 2020 constituirá el 40% de la fuerza laboral. Suena bien tener la independencia de desarrollar una profesión sin tener que comprometerse a una única organización. Un trabajo a pedido donde el profesional decide si toma la oportunidad o, la deja pasar dependiendo de su agenda personal. Aquí la gran pregunta será si funciona para todas las compañías, como es el ejemplo de aquellas en donde la cultura de integración organizacional es un factor relevante para el éxito del negocio, ya sea por el manejo de información confidencial o bien por el tipo de responsabilidad que existe sobre los resultados finales.

Ante estas formas de trabajo no tradicional, los líderes de los equipos de trabajo deberán contar con la habilidad necesaria para manejar la diversificación, tomar los cambios que se avecinan de forma positiva y, aprovechar las diferencias ocasionadas al dejar de lado lo tradicional y la habitualidad del trabajo de oficina de “nueve a seis”. Y es que ¿Estaremos dispuestos a perder el talento humano así como la capacidad innovadora de las nuevas generaciones por no tomar en cuenta la natural evolución de una economía cada vez más “gig” [1]?

Pienso que es en este espacio en donde debemos detenernos y pensar en el impacto positivo que puede tener una empresa que cuenta con una fuerza de trabajo diversa, donde el uso de la tecnología y la libertad de movimiento reemplacen a los modelos organizacionales rígidos. Crear un gran lugar para trabajar no sólo depende de la flexibilización de los usos y costumbres corporativos, sino que depende en mayor medida del compromiso, profesionalismo y seriedad de quienes optan por una forma de trabajo no tradicional. En la medida que el éxito del “horario flexible” y los “gig job” dependa de los resultados de los objetivos trazados, no tendría por qué existir una repercusión negativa en términos de productividad.

 


[1] El término “gig” hace referencia a una economía basada en el trabajo temporal que tiene como principal herramienta el uso de las tecnologías, donde el trabajo puede realizarse en forma virtual y desde cualquier lugar, rompiendo el binomio trabajo-lugar.

Encuentra más temas de interés en nuestro “EY Perú Library“, y conoce todo acerca de nuestro programa de capacitaciones vigentes aquí.


Mari-Trini-HernaniMari Trini Hernani
Gerente de Education Services, EY

email

Gerente de Education Services de EY Perú. Cuenta con más de 7 años de experiencia en las áreas de impuestos sobre no domiciliados y en retención de tributos a no domiciliados, con particular énfasis en tributación relacionada con asistencias técnicas en los sectores de minería, hidrocarburos, energía y concesiones estatales.


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s