Loa al Empresario que inspira

Loa al Empresario que inspira

 

Garra y resiliencia. Así puedo resumir mi experiencia reciente de volverme a encontrar, como desde hace cuatro años, con las historias y personas detrás de las experiencias empresariales reconocidas anualmente bajo el premio Líderes Empresariales del Cambio (LEC). Es altamente gratificante ver que el verdadero sostén y quien jala el desarrollo del país, aun con sus imperfecciones de informalidad estimada en 70%, es la empresa privada, el empresario que inspira y que es honesto.

En momentos que vemos que el Perú más los necesita, el empresario ejemplar crea, innova, gestiona, emplea y tiene un real efecto multiplicador en la economía, sosteniéndola con su vivo esfuerzo, emprendimiento e impuestos. ¡Vaya que hacer empresa en el Perú no es una tarea fácil ni predecible!, pero de los 30 finalistas LEC en este 2018, hallo un trazo común en su historia que persigue la trascendencia, y que invariablemente invoca una gran fortaleza y temple, ánimo, valores, y también de apoyo familiar, así sea un negocio unipersonal que venda su primer millón de soles, como el corporativo consolidado de varios cientos de millones.

En la época medieval y particularmente en Francia, comenzó a ser usada la palabra “entrepreneur” (empresario) y su significado actual podría definirse como aquella persona que, de forma individual o colegiada, fija los objetivos y toma las decisiones estratégicas acerca de las metas, los medios, la administración y el control de las empresas. El empresario emprende sus sueños y hoy vemos, en nuestro país, que por unos pocos que han empañado mediáticamente su extraordinario impacto, el tan honroso nombre de “ser un empresario” no es apreciado en su real y extraordinario impacto en la economía, la sociedad, las familias y el país. Incluso apreciamos la extraña dicotomía de que “ser un emprendedor es una corriente “chévere”, vanguardista y hasta “cool”, mientras que ser un empresario no. Sin embargo, no se reconoce que no solamente todo empresario fue un emprendedor en sus inicios, sino que nunca deja de serlo en el día a día, y que tanto se emprende en un negocio de una sola persona, como en el gran corporativo que acomete una nueva iniciativa de, por ejemplo, emprender el lanzar una nueva unidad de negocio o irrumpir en una nueva plaza geográfica. Y como en toda profesión, existirán los buenos y los que no, pero me opongo categóricamente a la denostación y vilipendio del empresario por el tan solo hecho de serlo, como hoy ocurre desde ciertos sectores.

“El empresario emprende sus sueños y hoy vemos, en nuestro país, que por unos pocos que han empañado mediáticamente su extraordinario impacto, el tan honroso nombre de “ser un empresario” no es apreciado en su real y extraordinario impacto en la economía, la sociedad, las familias y el país”.

El empresario ejemplar busca el bien común y con ello emprende, arriesga, innova, invierte y, al obtener resultados, reinvierte sus utilidades, su patrimonio y su propia energía, y es así un ejemplo de proceso continuo que se retroalimenta. En los LEC he reconocido el trazo vibrante de la reconstitución permanente del empresario ante nuestros variopintos regímenes políticos, vaivenes económicos y regulación tóxica, y la riqueza de los testimonios de quienes vencieron a Sendero Luminoso con su carácter y nervio, o a la hiperinflación, además de enfrentar a nuestra diaria “tramitomanía”, por citar ejemplos de la lucha contra la adversidad, convirtiendo problemas en desafíos y ello en oportunidades.

Testimonios vertidos por los LEC como “sufrir me hizo más fuerte como empresaria”, “el empresario debe estar por encima de los problemas”, retratan ese espíritu de pasión, garra y resiliencia que mueve realmente al Perú.

En adición, es un orgullo exultante estudiar los silenciosos casos de productos peruanos ya patentados en el exterior, de internacionalización vertiginosa y exitosa, de innovación perseverante y de capacidad transformadora que vemos a nuestro alrededor. Abran paso, pues, a los empresarios, pues la suma de sus éxitos es señal que avanzamos.


*Artículo publicado originalmente en la edición de Abril 2018 de América Economía.          

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Paulo PantigosoPaulo Pantigoso
Country Managing Partner, EY 

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Country Managing Partner de EY Perú. Responsable de liderar junto con 50 socios y directores a más de 1,200 profesionales expertos en los servicios de la firma. Es editor de la “Guía de Negocios e Inversión en el Perú” elaborada en conjunto por EY Perú, el Ministerio de Relaciones Exteriores y Proinversión; y editor de la Guía de Negocios y Emprendimiento “Crecer”, dirigida a orientar a los emprendedores en los negocios.


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