¿Cuáles son los riesgos en la era digital?

¿Cuáles son los riesgos en la era digital?

“En un mundo actual de rápidos cambios, si no asumimos riesgos, el fracaso está garantizado”. Esta manifestación del creador de Facebook, Mark Zuckerberg, es la que mejor describe el riesgo que enfrentan los negocios en la actual era digital.

La tecnología ha evolucionado con tal rapidez, que ha tomado por sorpresa a muchos sectores empresariales y estamos observando importantes cambios, iniciativas y proyectos, para enfrentar esta nueva era digital y los riesgos que enfrenta.

Algunas importantes organizaciones están perdiendo liderazgo y otras están empezando a evidenciar los frutos de su transformación, a través de balances financieros más positivos y un incremento en su cartera de clientes.

Es un asunto cultural, no tecnológico

No existe una única razón para explicar la pérdida de liderazgo de las empresas que no se transformaron eficientemente o que apostaron por una fuerte inversión en innovación y tecnología, pero que no lograron transformar sus negocios, pero sí ciertas tendencias basadas en algunas experiencias que han permitido recoger aprendizajes relevantes.

Un ejemplo de estos aprendizajes es que la transformación de la organización no fue abordada desde una perspectiva cultural, sino únicamente tecnológica. El error aquí se basa en colocar la “herramienta tecnológica” como el elemento central de la ecuación, y no valorar la relevancia de “la persona” que tiene bajo su dominio esta herramienta, y que al mismo tiempo será el receptor de los beneficios y riesgos.

La tecnología actual involucra el uso de nuevas herramientas analíticas, computadoras de gran rendimiento, Internet, comunicaciones inalámbricas, digitalización y otros dispositivos que permiten capturar, modificar, almacenar y procesar la información de forma nunca antes vista. El uso de esta tecnología genera una gran cantidad de cambios, tanto en los procesos, como en la estructura organizacional.  Por lo tanto, es importante comprender, como punto de partida, que toda transformación (incluida la digital) demanda cambios de hábitos y de comportamiento, tanto para los clientes, como para nuestros colaboradores; y sobre esta base es que deben abordarse los cambios en los procesos, en la estructura y en la cultura organizacional de la entidad.

El mundo camina al cambio

En muchos países, para hacer frente a la innovación y a los cambios tecnológicos, las compañías se han hecho más pequeñas, más planas y más ágiles. Algunas se modificaron por completo al entrar al comercio electrónico (comprando y vendiendo por internet) y a las aplicaciones digitales (apps) y dejaron atrás sus organizaciones tradicionales, transformándose así en organizaciones con una fuerte base online, que existen en gran medida en el ciberespacio.

Esta evolución de los negocios ha forzado a las compañías a atravesar nuevas experiencias y, con ellas, descubierto nuevos aspectos éticos y riesgos que antes no existían.

Oportunidades y riesgos

Estamos en la “era digital” y la alta dirección y gerencia de las compañías no pueden tener una actitud pasiva frente a la innovación, porque si lo tuvieran, estarían destinadas a la “involución” y probablemente al fracaso. Por otro lado, abrir las puertas a las nuevas tecnologías, por más desafiantes que puedan ser, tampoco asegura el éxito de la compañía, pues un abanico de nuevos riesgos que antes no existían podrían aparecer.

El reciente estudio publicado por EY Perú “¿Es la ética el gran dilema del siglo XXI?” resaltó los principales riesgos y aspectos éticos que la industria financiera debería considerar en un entorno digitalizado, tales como los referentes a la protección de la información, cybersecurity, gestión de redes sociales, desarrollo de aplicaciones, confiabilidad de TI, propiedad intelectual, cloud computing, gestión de licencias y softwares, entre otros.

En este sentido y a medida que la Compañía ingresa más al mundo digital es necesario que en paralelo implemente medidas de seguridad que le permita avanzar sobre suelo seguro.

En primer lugar, la protección de datos es relevante. Muchas empresas no verifican el acceso a los sistemas y aplicaciones de TI de manera adecuada, lo que puede generar violaciones y acceso a datos personales confidenciales. Esto puede derivar en sanciones regulatorias y financieras; y lo que es peor, puede afectar la confianza del cliente.

Un caso similar ocurre con cybersecurity, algunas compañías no implementan sistemas para prevenir o detectar amenazas cibernéticas que se generan por el uso de canales digitales o por el uso de Internet. Este riesgo puede llevar a que se materialicen fraudes, generar desconfianza en los clientes y dañar la reputación de la compañía.

Cuando se trata de redes sociales, las empresas pueden ver afectada su reputación, la de sus clientes y sus empleados; así como su capacidad de hacer negocios al no respetar sus derechos a la confidencialidad y a la privacidad. Esto sucede cuando no se diseñan políticas que regulen el uso apropiado de las actividades en línea o en redes sociales.

Asimismo, la compañía debe tener una visión clara de qué conducta es considerada ética, para que sea capaz de establecer “líneas rojas” que no cruzará cuando use datos (no importa si son legales hoy); y capaz de evaluar los posibles riesgos éticos para tratar los datos de manera correcta.

En este proceso, la confianza en la alta dirección, gerencia y en los equipos de seguridad de la información de la Compañía es altamente relevante. El área debe tener la capacidad para recuperar información crítica, programas, aplicaciones y procesar datos de manera oportuna y rápida. La elección de programas y software adecuados son clave.

Todo esto enfrenta la industria financiera para seguir liderando el mercado. La innovación y los cambios tecnológicos enfrentan retos culturales y tecnológicos, que abarcan dilemas éticos y riesgos empresariales. Es un imperativo administrar y tratar los riesgos, para que la transformación tecnológica y cultural sean esfuerzos altamente gratificantes.

Encuentra más temas de interés en nuestro “EY Perú Library“.


Oscar MereNuma Arellano
Socio de Consultoría para la Industria Financiera (FSO), EY 

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Socio de Consultoría para la Industria Financiera (FSO) en EY Perú, con 20 años de experiencia en prestar servicios de auditoría interna, control interno, asesoría de riesgos, optimización de procesos críticos, auditoría de estados financieros, auditorías de compra (“due diligence”) y tomas de control ( “take over”) de empresas. Miembro del Colegio de Contadores Públicos de Lima y del Instituto de Auditores Internos; y profesor del Programa “Diploma de Especialización en Auditoría” en la Pontificia Universidad Católica del Perú (desde el 2008).