Más allá de la transformación digital: La empresa inteligente

Más allá de la transformación digital -La empresa inteligente

En estos tiempos, el término “transformación digital”, se ha hecho cotidiano en la mayoría de conversaciones,  sin embargo, mientras más se profundiza en su significado, caemos en la cuenta de que aún no se ha hecho lo suficiente en nuestras empresas, las mismas que se encuentran en una búsqueda constante de iniciativas para alinearse a esta tendencia.Por lo tanto, podemos decir que la importancia de la transformación digital no radica en un fin en sí mismo, sino más bien es un camino hacia la evolución para llegar a un estado mejor que le permita a la empresa ser más competitiva y sostenible en el tiempo.

La transformación empieza en las personas

Una buena definición de lo que es la transformación digital es la que la asocia con la generación de nuevas capacidades dentro de una organización, con base en tecnologías emergentes, que permitan obtener ventajas competitivas en un mercado donde sus clientes se muevan en un entorno digital.

En otras palabras, la adopción de tecnología de manera aislada no genera el efecto transformacional de una organización que le permita tener una mejor posición en el mercado, sino cuando forma parte de un plan estratégico que involucra también a la cultura de la organización y está enfocada en un nuevo tipo de cliente.

Es así que una empresa que ha logrado identificar y potenciar esas habilidades, y por otro lado ha dejado de subutilizar talento humano para tareas repetitivas, reemplazándolo con tecnología, entra en la categoría de lo que podríamos llamar una Empresa Inteligente (Intelligent Enterprise).

La empresa Inteligente

En una empresa inteligente, ya se han identificado esas tareas repetitivas y se han automatizado, dando lugar a una mayor productividad mediante el aprovechamiento del talento humano en tareas de mayor valor agregado.

Una empresa inteligente es aquella que ha alcanzado un desarrollo maduro de ciertas capacidades como la previsibilidad y la agilidad. Se obtiene mayor visibilidad de información, a través de los datos anteriormente desaprovechados, mediante la identificación de patrones y tendencias, que no podían ser observadas en un entorno no digital. Asimismo, tiene la capacidad de responder ágilmente a los cambios en el mercado y a los requerimientos de los clientes, así como de actuar con resiliencia ante los errores. Y finalmente, considerando las capacidades identificadas y potenciadas, puede redirigir los esfuerzos del talento escaso a las áreas de mayor impacto.

Estas capacidades permiten tener una base para obtener mayor productividad y mejores resultados. Una empresa que tiene previsibilidad puede brindar mejor anticipación a sus clientes respondiendo proactivamente a sus necesidades, generando así una mejor experiencia total de compra. Los clientes ya no están respondiendo por igual y no son igualmente influenciables solo por menor costo o mejor calidad, sino que esperan un viaje cómodo en su proceso de compra de bienes o servicios.

A esto se le suma la posibilidad de crear nuevos modelos de negocio y fuentes de ingreso, monetizando las capacidades digitales de la compañía y aplicando el esfuerzo creativo del talento existente.

El nuevo reto

La búsqueda de la productividad no es algo nuevo, y se instituye a raíz de la primera revolución industrial, donde se empieza reemplazando el músculo del ser humano por máquinas a vapor y posteriormente por la electricidad. Más adelante, se inicia el uso de la robótica para realizar trabajos de precisión, que requieren ir más allá de los límites de nuestros cinco sentidos.

Hoy en día, la automatización, como herramienta para incrementar la productividad, forma parte de un esfuerzo transformacional mayor, donde la automatización robótica es solo el primer paso para llegar a una automatización cognitiva con el uso de machine learning y más adelante con inteligencia artificial.

En línea con lo anterior, y de acuerdo al Barómetro 2018 de EY Perú, 40% de ejecutivos destacó la inteligencia artificial y la automatización como una tecnología prioritaria en la agenda del directorio; esto demuestra el interés que tienen las empresas por ser parte de un esfuerzo donde la automatización robótica y cognitiva junto con el uso del machine learning y la inteligencia artificial, ayuden a transformar sus procesos.  Asimismo, 37% de ejecutivos entrevistados en América Latina, indicó que encuentra dificultad en capacitar y entrenar a su gente en las nuevas habilidades para responder mejor a los cambios tecnológicos, lo que nos confirma nuevamente que el desafío para las organizaciones no solo está en la transformación de sus procesos sino también en la del talento humano.

En la gráfica se muestra la tendencia de la productividad en el tiempo, la cual se incrementa conforme la robótica reemplaza al ser humano en la realización de tareas repetitivas, para aprovecharlo en tareas de mayor valor agregado.

No cabe duda de que las nuevas tecnologías ofrecen múltiples beneficios para todas las empresas, el reto está en apostar por la evolución de los procesos, aprovechando la automatización para que el talento humano pase a posiciones de valor estratégico. Por ello, la clave del éxito de la transformación de una organización está en un liderazgo enfocado en la innovación y en la adecuada gestión del cambio en el talento humano.

En un entorno donde la oferta laboral está compuesta por profesionales que buscan como fin principal la transformación, una organización inteligente es mucho más atrayente para los colaboradores. Esto deviene en un círculo virtuoso donde el talento impulsa la innovación y con ello, la sostenibilidad de la organización.


  Encuentra más temas de interés en nuestro “EY Perú Library“ o en nuestra web.


Francisco Escudero
Socio de Consultoría, EY 

email

linkedin

Socio de Consultoría en EY Perú. Más de 20 años de experiencia en consultoría de negocios y venta de servicios en distintas industrias. Es Ingeniero Industrial por la Universidad de Lima y cuenta con el Programa Avanzado para la Dirección de Empresas (PADE) de la Universidad ESAN. Asimismo, tiene una Certificación de Miembros de Directorios Independientes (MDD) por la Escuela de Negocios CENTRUM Católica y una Certificación Internacional de Miembros de Directorios Independientes por la Universidad EADA de Barcelona, además de un Diplomado en Coaching Ontológico por la Pontificia Universidad Católica del Perú.