Gastos financieros: nuevos requisitos para deducirlos

Gastos financieros- nuevos requisitos para deducirlos

Desde el 2019 las empresas que quieran deducir gastos financieros tendrán que cumplir con nuevos requisitos, incluso si el financiamiento no proviene de una empresa vinculada. A la obligación ya existente de demostrar el vínculo entre su negocio y el préstamo, cuyos intereses buscan deducir del pago del impuesto a la renta (conocido como el principio de causalidad), ahora se suma la restricción de no poder excederse de un monto máximo previamente establecido por la Sunat.

Para los ejercicios fiscales 2019 y 2020, este tope máximo equivale a tres veces el patrimonio de la empresa. Es decir, se aplicará la misma regla que hoy existe para el caso de un préstamo proporcionado por una empresa vinculada.

¿Cómo funcionará?

A partir del 2021 hacia delante, el límite de gastos financieros permitidos a deducir será calculado en función ya no del patrimonio de la empresa, sino del ebitda. De esta forma, solo se podrán deducir los gastos financieros por un monto equivalente al 30% del ebitda. Estas modificaciones tributarias no son exclusivas del Perú. En otros países de la región, ya existen limitaciones similares.

Con este nuevo requisito, que aplica tanto a préstamos adquiridos de una empresa vinculada o no vinculada, la Sunat busca evitar que a través de un financiamiento con una empresa no vinculada, se esté encubriendo una operación con una empresa vinculada (lo que se denomina una operación back to back).

Más allá de que esta presunción se ajuste o no a la realidad, las nuevas obligaciones ya están vigentes y rigen para todos los financiamientos que se adquieran a partir del 2019. En ese sentido, resulta necesario tener ciertas consideraciones para no ser sorprendidos al momento de determinar el impuesto a la renta que se debe pagar.

Lo que se espera

La principal es que es recomendable que las empresas hagan proyecciones con el objetivo de conocer si los gastos financieros están dentro del rango susceptible a deducción o no, y de cuánto será el exceso en caso exista. Resulta útil, entonces, conocer la situación financiera actual de las compañías y qué expectativas tienen al respecto.

Hay que tener en cuenta que cuando se empiece a calcular el tope máximo de gastos financieros deducibles en función al ebitda, empresas de los sectores económicos con alta volatilidad, como la pesca o la construcción, podrían tener dificultad para deducir la totalidad de los intereses generados por los préstamos adquiridos.

No se espera que en el corto plazo se introduzcan nuevos cambios a la legislación tributaria sobre deducción de gastos financieros. Pero es posible que, al igual que ha pasado en otros países de la región, eventualmente se complemente esta restricción de monto máximo de gastos financieros deducibles con disposiciones adicionales, que busquen disminuir el impacto negativo en los contribuyentes.

 


       

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Dario Paredes 
Socio de Consultoría Tributaria, EY

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Socio de Impuestos en EY Perú especializado en Derecho Tributario con más de 20 años de experiencia trabajos de due diligence, revisiones tributarias y en asesoría fiscal de empresas peruanas y extranjeras. Es abogado de la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP) y cuenta con un MBA otorgado por la Universidad Adolfo Ibáñez. Es miembro del Instituto Peruano de Derecho Tributario y de la Asociación Fiscal Internacional (IFA)-Grupo Perú y profesor adjunto de la PUCP.