Kusikuy: La felicidad de los peruanos

Kusikuy: La felicidad de los peruanos

Según el Diccionario de la lengua española, la felicidad es “[el] estado de grata satisfacción espiritual y física”. Otros la definen como “una emoción que se produce en un ser vivo cuando cree haber alcanzado una meta deseada; suele ir aparejada a una condición interna o subjetiva de satisfacción y alegría”.

Recientemente, EY, Perú 2021, USIL y Arellano Investigación de Marketing han publicado un estudio acerca de la “kusikuy” -ánimo de bienestar o de felicidad sostenidos, en quechua- acerca de las variables que determinan la felicidad de los peruanos.

Según el Diccionario de la lengua española, la felicidad es “[el] estado de grata satisfacción espiritual y física”. Otros la definen como “una emoción que se produce en un ser vivo cuando cree haber alcanzado una meta deseada; suele ir aparejada a una condición interna o subjetiva de satisfacción y alegría”. Recientemente, EY, Perú 2021, USIL y Arellano Investigación de Marketing han publicado un estudio acerca de la “kusikuy” -ánimo de bienestar o de felicidad sostenidos, en quechua- acerca de las variables que determinan la felicidad de los peruanos.

Este estudio parte de la aceptación de que el objetivo fundamental de la vida no es la disposición de riqueza objetiva per se, sino que esta es solo uno de los medios para un objetivo superior, que es lograr ser feliz. Y parte de medir la felicidad implícita, para luego establecer su relación con diversas variables materiales y sociales, como bienes, familia o servicios. Así, la primera sorpresa es que los peruanos representados por los habitantes de Lima de todos los niveles socioeconómicos se sienten relativamente felices, y en la escala de puntaje de 0 a 20 se evalúan con una nota de 16.

Dos aspectos llaman la atención: 1) los extremos de riqueza y de edad son más felices que el medio. Así, los jóvenes y los mayores son algo más felices que los adultos de edad intermedia, y los ricos y pobres son más felices que las clases medias. Este resultado muestra, quizás, que la seguridad o estabilidad de su situación genera cierta complacencia de su estado: los jóvenes, porque saben que tienen el mundo de la felicidad por delante, y los mayores, porque aceptan que lo suyo no va a cambiar mucho; los ricos, porque tienen la tranquilidad que les da lo propio, y los más pobres, porque saben de sus limitaciones. Así, la felicidad está más relacionada no solo con lo que se tiene, sino también con lo que se espera lograr, y 2) la felicidad personal de cada peruano se siente sustancialmente mayor que la que se asigna a la sociedad.

Según el estudio acerca de la “kusikuy”, los peruanos se sienten relativamente felices.

Definido como “yo me siento mejor que mi prójimo”, se tendrían dos posibles explicaciones no excluyentes: a) la poca integración de los individuos con sus compatriotas, y b) el reflejo de una comunicación social que tiende a mostrar solo lo malo que pasa en la sociedad.

Este estudio aporta la aparente paradoja entre la felicidad individual y la felicidad social. Así, a pesar de que la seguridad, la salud, la solidaridad y otros aspectos que brindan las instituciones son declarados en él como muy importantes para incrementar nuestra felicidad, esta se basa más en aspectos ligados a la satisfacción familiar, individual y a los relativos al consumo. Así, no sorprende que las buenas autoridades y las instituciones que aportan salud, seguridad y justicia, entre otras, son consideradas por los peruanos como muy importantes para aportar felicidad. Pero dado que estas instituciones tienen una muy baja nota de desempeño, los peruanos sustentan gran parte de su felicidad en aquello que si les resulta alcanzable, como tener casa propia, prestigio social y educación para los hijos. Esto da espacios, también, a muchos individualismos, a soluciones “por cuenta propia”, a historias de “self made” y a poca generosidad y solidaridad.

Este estudio resulta interesante para conocer más cuáles son las variables que activan la felicidad del peruano. También sirve para identificar los aspectos que más activan las acciones y reacciones de demandas desde políticas hasta económicas, lo que constituye un valioso aporte a los negocios de fabricación y distribución de bienes y servicios de consumo masivo.


*Artículo publicado originalmente en la edición de Marzo 2019 de América Economía.          

Puedes encontrar el estudio “Kusikuy: La felicidad de los peruanos”, en este enlace“.


Paulo PantigosoPaulo Pantigoso
Country Managing Partner, EY 

email

linkedin

Country Managing Partner de EY Perú. Responsable de liderar junto con 50 socios y directores a más de 1,200 profesionales expertos en los servicios de la firma. Es editor de la “Guía de Negocios e Inversión en el Perú” elaborada en conjunto por EY Perú, el Ministerio de Relaciones Exteriores y Proinversión; y editor de la Guía de Negocios y Emprendimiento “Crecer”, dirigida a orientar a los emprendedores en los negocios.